Epigenética: tus pensamientos transforman a tus genes
- 1 feb 2017
- 2 min de lectura
La epigenética es una disciplina que se dedica a estudiar los cambios heredables que no dependen de la secuencia de las bases del ADN, es decir, examina la interacción entre las señales que ocurren en el medio ambiente tanto externo como interno, provenientes de otros tejidos u hormonas del organismo, así como también de funciones psíquicas como las emociones y los impulsos que provienen del entorno en el que nos desenvolvemos, esto significa que si el medio ambiente en el que nos desarrollamos nos parece peligroso, estamos mandando señales constantes a nuestros genes de alerta, a diferencia de si el mundo en el que vivimos lo percibimos como un sitio armonioso con todo lo necesario para manifestar nuestro máximo potencial, las señales serán de ánimo por seguir viviendo, así que ¡Genes a evolucionar! “Es claro que no todo son los genes. Los cambios epigenéticos ocurren a consecuencia de señales del medio ambiente y hormonales”, explicó Patricia Joseph Bravo, investigadora del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, que con su trabajo, profundiza en las modificaciones químicas que regulan la expresión genética. “En un lenguaje de computación, los 23 mil genes que tenemos conformarían el hardware, mientras la epigenética sería el software”, ejemplificó. El científico Konstantin Eriksen menciona: "Somos libres de tomar decisiones que afectan nuestras vidas y las de los demás. ... Nuestras creencias pueden cambiar nuestra biología.” Ya habíamos comentado en post anteriores que los pensamientos que provienen del subconsciente tienen el 95% de nuestra energía, mientras que los pensamientos de nuestra mente consciente sólo trabajan con el 5%, por lo que si queremos un cambio en nuestra vida o nuestra genética, utilizando tan sólo el 5% de nuestro potencial, tendremos que ser constantes y repetitivos por varios años antes de ver cambios significativos. Aunque existen otras alternativas que trabajan con nuestra mente subconsciente y pueden ahorrarnos tiempo, como el Arteterapia, la Psicología energética, Bioneuroemoción, PSYCH-K® entre otras.

Mientras tanto, tenemos el poder para sanarnos a nosotros mismos y podemos comenzar hoy con ejercicios sencillos que requieren constancia, repetición y lo mejor de nuestro ánimo como: hacer un poco de ejercicio divertido, por lo menos 20 minutos al día, tomarnos tiempo para respirar conscientemente, transformar nuestros pensamientos destructivos en constructivos dedicándoles varias horas al día de nuestra atención hasta domesticar a nuestra mente y que de ella salgan sólo pensamientos expansivos. 1 Boletín UNAM-DGCS-346 Ciudad Universitaria. 06:00 hrs. 7 de junio de 2013. 2 croma440 Topkafa April 22, 2014






Comentarios